Casi todo el mundo que lleva Rescue Remedy en el bolso lo toma a ojo: unas gotas cuando se acuerda, sin saber si son pocas o muchas ni si puede repetir. Y es una lástima, porque la pauta es muy sencilla y saberla es lo que hace que el gesto funcione. Aquí la tienes formato por formato.
Si lo que quieres saber es qué lleva dentro y para qué sirve de verdad, eso está en Rescue Remedy: qué es y para qué sirve. Este artículo es solo el cómo.
La pauta, en tres líneas
- Cuatro gotas (o dos pulverizaciones, o una pastilla) cuando aparece el momento de tensión.
- Se repite cada poco rato mientras dure. No hay que esperar horas.
- Se deja cuando el momento pasa. No es un tratamiento de pauta diaria.
Todo lo demás son matices de cada formato.
Gotas: cómo se toman exactamente
Es el formato original y el más versátil. Dos maneras:
Directamente bajo la lengua. Cuatro gotas, se mantienen unos segundos y se tragan. Es lo más rápido cuando el momento te pilla fuera de casa. Un detalle de higiene: el cuentagotas no debe tocar la lengua ni los labios, porque el frasco se contamina y la fórmula se estropea antes. Se deja caer desde un dedo de altura.
En un vaso de agua. Cuatro gotas en un vaso, y se va bebiendo a sorbos durante un rato. Es lo más cómodo cuando sabes que el momento va a durar: la sala de espera, el vuelo, la tarde antes de un examen. Cada sorbo cuenta como toma, así que no hay que volver a añadir gotas al vaso.
¿Y si notas el sabor? Es el brandy que conserva las esencias. Cuatro gotas en agua es una cantidad de alcohol insignificante, pero si no te gusta o no te conviene, existe la versión sin alcohol, en base de glicerina, con la misma pauta.
Cuándo repetir: cada diez o quince minutos mientras dure la tensión, hasta que notes que baja. Luego, nada más. Si al cabo de una hora sigues igual, no es que haga falta más gotas: es que ese momento pide otra cosa, y más abajo te digo cuál.
Spray: cuándo compensa
Las mismas cinco esencias, en un frasco con pulverizador. Dos pulverizaciones sobre la lengua, y se repite igual que las gotas.
Compensa por una razón práctica: no hace falta contar gotas ni tener agua a mano, y se puede hacer con una sola mano y sin mirar. En el coche, en un pasillo, antes de entrar a una reunión. Es el formato que más recomiendo a quien se agobia en público, porque el gesto es discreto y rápido.
Pastillas y caramelos: qué cambia
Las pastillas de rescate llevan las mismas esencias en un comprimido que se chupa o se mastica. Una cada vez, y se repite si hace falta.
Lo que cambia:
- Llevan azúcar o edulcorante. Conviene mirar la etiqueta si son para un niño o si controlas el azúcar.
- Son las más discretas. En un examen o en una reunión, sacar un frasco con cuentagotas llama la atención; un caramelo, no.
- Tardan un poco más en deshacerse, pero eso no cambia nada: el efecto no depende de la velocidad de absorción, porque no hay nada que absorber.
Hay también una crema de rescate, para uso externo. No sustituye a las gotas y su pauta es la de cualquier crema: sobre la piel, cuando quieras.
Rescue Night: la versión para dormir
El Rescue Remedy normal no está pensado para dormir. Para eso existe Rescue Night, que a las cinco esencias añade White Chestnut, la de los pensamientos que dan vueltas. Se toma así:
- Cuatro gotas al acostarte, directamente o en agua. En spray, dos pulverizaciones.
- Si te despiertas de madrugada, se repite.
- No se toma por el día, a no ser que estés en uno de esos momentos de tensión en que tomarías el normal.
Y una advertencia honesta: si el problema para dormir es de semanas, no es un momento puntual y el remedio de rescate se queda corto. Cada tipo de insomnio pide esencias distintas, y lo explico en Flores de Bach para dormir.
Niños, embarazo y mascotas
Niños. La versión sin alcohol, en base de glicerina, con la misma pauta de cuatro gotas o dos pulverizaciones; la cantidad no cambia con la edad porque las esencias no funcionan por dosis. En la práctica, lo más útil es que un adulto se pregunte también qué le está pasando al niño: el remedio es un gesto de calma, no una explicación.
Embarazo y lactancia. No se les atribuyen contraindicaciones, pero si prefieres evitar el brandy, la versión sin alcohol es la misma fórmula. Como con cualquier producto en el embarazo, coméntaselo a tu matrona o a tu médico.
Perros y gatos. Se usa mucho, sobre todo con los petardos, las tormentas y las visitas al veterinario: dos o cuatro gotas de la versión sin alcohol en el agua, en una chuchería o sobre la almohadilla de la pata. Si el animal lo pasa de verdad mal, eso tiene tratamiento veterinario, y las gotas no lo sustituyen.
Lo que no hace falta hacer
Las dudas que más me llegan son, en realidad, preocupaciones sin fundamento:
- No hay que creer en nada para tomarlo. Ni visualizar, ni respirar de una manera concreta.
- No hay horarios. Se toma cuando hace falta, no cada ocho horas.
- No hay sobredosis. No contiene principio activo farmacológico, así que tomar más gotas no hace nada, ni bueno ni malo.
- No tiene interacciones conocidas con medicamentos. Si tomas ansiolíticos o antidepresivos, puedes tomarlo, pero no cambies ni dejes tu medicación por tu cuenta.
- No es homeopatía. Se confunde mucho. Las esencias de Bach son flores en agua conservadas en brandy; la homeopatía trabaja con diluciones sucesivas de una sustancia. Lo que sí comparten, y conviene decirlo, es que ninguna de las dos tiene evidencia científica de un efecto más allá del placebo.
Cuándo dejarlo, y cuándo pedir otra cosa
El remedio de rescate se deja solo: cuando el momento pasa, dejas de tomarlo, sin pauta de retirada ni nada parecido.
La pregunta útil es otra: ¿cuántas veces esta semana lo has sacado del bolso? Si la respuesta es "casi todos los días", lo que tienes no es una sucesión de momentos puntuales. Es un estado de fondo, y las cinco esencias fijas del remedio de rescate no están elegidas para ti. Eso es lo que se trabaja con una fórmula personalizada, que se razona en una conversación y se toma cuatro veces al día durante unas semanas. Cómo se elige la tienes en Flores de Bach para la ansiedad.
Y si hay crisis de angustia frecuentes, un miedo que te está limitando la vida o una urgencia médica, ninguna gota es la respuesta: eso es la psicóloga, el médico o el 112.
Preguntas frecuentes
- ¿Cuántas gotas de Rescue Remedy se toman?
- Cuatro gotas por toma, directamente bajo la lengua o en un poco de agua. Es la misma cantidad para un adulto que para un niño, porque las esencias florales no funcionan por dosis.
- ¿Cada cuánto se puede repetir?
- Mientras dure el momento de tensión, cada poco rato; lo habitual es cada diez o quince minutos hasta que notes que baja. No hay un máximo de tomas al día, porque no hay principio activo que se acumule.
- ¿Se toma con agua o directamente?
- Las dos formas valen. Directamente bajo la lengua es lo más rápido fuera de casa; en un vaso de agua, dando sorbos, es lo más cómodo si el momento va a durar un rato, como una espera o un viaje.
- ¿Cómo se toman las pastillas de rescate?
- Una pastilla, chupada o masticada, cuando aparece el momento de tensión, y se puede repetir. Llevan las mismas cinco esencias que las gotas; cambia el formato y que tienen azúcar o edulcorante.
- ¿Cuánto tarda en hacer efecto Rescue Remedy?
- Quien lo encuentra útil describe que nota algo en unos minutos, y en buena parte es el propio gesto de parar y tomarlo. No hay evidencia de un efecto más allá del placebo, así que conviene tomárselo con esa expectativa.
- ¿Puede tomarlo un niño?
- Sí, en la versión sin alcohol, con base de glicerina, y en la misma pauta de cuatro gotas. En niños conviene además que un adulto se pregunte qué está pasando, no solo dar las gotas.
- ¿Se puede tomar Rescue Remedy todos los días?
- No está pensado para eso. Es un remedio para momentos con principio y fin. Si lo necesitas a diario, lo que toca es una fórmula personalizada, que trabaja sobre el estado de fondo.
- ¿Caduca el Rescue Remedy?
- Sí, lleva fecha de caducidad en el frasco, normalmente de varios años, gracias al brandy que lo conserva. La versión sin alcohol dura menos una vez abierta. Guárdalo lejos del calor y del sol.