Soy Beatriz Cerezo, terapeuta integral. Mi formación de base es sanitaria —TCAE e Higienista Dental desde 1992—: empecé en clínica muy joven y he pasado más de treinta años atendiendo a pacientes, escuchando lo que contaban y, sobre todo, lo que no contaban.
Con el tiempo me di cuenta de que muchas de las cosas que llegaban a consulta no se explicaban solo con lo físico. Detrás había estrés sostenido, duelos, épocas de cambio, cansancio acumulado. La salud no se cuida desde un único ángulo.
Esa convicción me llevó a formarme en terapias naturales —gemoterapia, Flores de Bach y Reiki— y en biotecnología cosmética. Hoy combino ambos mundos: el rigor de la práctica clínica y una mirada más amplia sobre lo que significa estar bien.
Mi forma de trabajar es sencilla: escuchar primero, proponer después. Sin prometer milagros y sin sustituir nunca a un tratamiento médico.